Los techos con vigas laminadas están de moda y son una de las tendencias en decoración de los últimos años. Lejos de haber perdido fuelle con el tiempo, este estilo de vigas cada vez son más requeridas. Tanto es así, que incluso hay hogares en los que se colocan falsas vigas de madera laminada para simularlas y conseguir esa apariencia en un techo que, en realidad, está fundido y que no contiene madera entre sus materiales.

¿Por qué escoger vigas laminadas?

La madera laminada consiste, como su nombre indica, en la unión de diferentes láminas de madera. Esto hace que la pieza resultante pueda soportar hasta un 80% más de peso que una viga fabricada con una única pieza de madera, incluso del mismo ancho. La madera, además, tiene unas estupendas propiedades mecánicas y un peso bastante menor al de otros materiales como el de las vigas de acero.

A todas estas propiedades, muy importantes desde el punto de vista de la arquitectura y de la construcción, se une el hecho de que la madera es estéticamente mucho más bonita. Tanto es así que en algunas viviendas las vigas se dejan a la vista a propósito para que sirvan de elemento decorativo, sobre todo en construcciones en las que prima el aspecto rústico, aunque no exclusivamente en ellas.

Incluso es frecuente que vigas de otros materiales se recubran de madera para darles un mejor aspecto y para que puedan verse siendo no un inconveniente en la construcción, sino un plus en la decoración. Por supuesto, las maderas que se utilizan para la construcción en hogares pueden tratarse para que sean más resistentes al fuego, reduciendo así el peligro de incendio accidental.

Otros usos de las vigas laminadas

Este tipo de vigas y de traviesas no se utilizan solo en la construcción de viviendas, sino también de techados en exterior para la creación de merenderos, pérgolas o similares. En esta clase de construcciones se recurre con frecuencia a las vigas de abeto, ya que tienen una gran resistencia y unos precios muy competitivos.

La madera laminada de las vigas se puede tratar para que aguante las inclemencias del exterior y también es posible barnizarla para que tenga distintos tonos, desde los naturales propios de la madera de abeto hasta otros oscuros más característicos de otros árboles. Así, combinarla con otros elementos decorativos es mucho más sencillo.