Seamos sinceros, a nadie nos sobra el dinero, o si, eso es indiferente, lo que si que es cierto es que a nadie nos gusta gastarlo. Todos queremos más, los que no tenemos porque lo añoramos, los que lo tiene por qué quieren mas, es así de real.

Cuando se estropea el coche tenemos dos opciones, o ir al taller, estar sin coche varios días, pagar por la mano de obra del mecánico y que le pongan al coche un repuesto nuevo o ir a un desguace, conseguir las piezas de segunda mano provenientes de un despiece piezas de los que tienen lugar a cabo en los desguaces, esto no es nada más que el desarme y la posterior destrucción de un vehículo del cual se extraen las piezas y los recambios que pueden ser útiles en otros vehículos y que serán vendidos por el desguace en cuestión por un precio muy económico.

Las dos opciones son validas, una más cara y la otra más barata, una llevará más tiempo y la otra menos, eso ya depende de la necesidad que tengas del coche y del dinero que te quieras gastar. Seamos francos, las dos opciones tienen sus inconvenientes, por un lado está el alto precio que se paga en un taller oficial, y por otro lado esta que no todo el mundo quiere poner en su coche una pieza de segunda mano, esto ya es a gusto de consumidor que en este caso eres tú.

La parte positiva de ambas opciones es que o bien tu coche recibe la mejor atención con todos los repuestos de primeras calidades pero con un precio elevado o por el contrario las piezas ya están usadas pero son mucho más económicas.
Al final todo se resume en dinero, gastar más o menos esa es la cuestión, ya que las piezas independientemente de donde salgan, van con la garantía por delante es decir da igual que las compres en el taller o en un desguace online, la garantía va implícita en la compra por lo que en definitiva hay que dejarse llevar por el bolsillo, una cuestión meramente económica que se puede resolver fácilmente decidiendo que cantidad queremos gastar en el arreglo del coche. Unas veces nos vendrá bien ir al taller y otras lo haremos en el desguace, según nos interese en cada momento.