En esta época del año sabemos que los protectores solares se consideran esenciales para protegernos del envejecimiento de la piel y el cáncer de piel, pero también hemos estado escuchando mucho sobre las cremas solares tóxicas.

Protectores solares minerales y químicos

Los protectores solares naturales contienen filtros físicos o minerales como el óxido de zinc o el dióxido de titanio. Descansan sobre la superficie de la piel y reflejan y dispersan los rayos UV nocivos lejos de la piel. Este tipo de protectores están principalmente compuestos de dióxido de titanio y óxido de zinc. Por el contrario, los protectores solares químicos actúan absorbiendo los rayos UV, convirtiéndolos en calor y después liberándolos. Pero la diferencia más importante es la toxicidad potencial, ya que hay una gran preocupación en torno a los protectores solares químicos y la fotoestabilidad. Un protector solar seguro no debería descomponerse en presencia de rayos UV y generar radicales libres.

El zinc, utilizado en muchos protectores minerales, actúa reflejando y desviando los rayos UV y tampoco hay problemas de que el zinc se absorba en el torrente sanguíneo.

Lo que preocupa a muchos, es que la lista de los ingredientes de los protectores químicos es muy difícil de leer. Octinoxato, oxibenzona, avobenzona, octocrileno, octisalato, homosalato, benzofenona y metil antranilato son algunos de los ingredientes petroquímicos más cuestionables. Estas son sustancias químicas derivadas del petróleo, pueden ser nocivas para el medio ambiente y pueden ser disruptores endocrinos si se aplican en grandes cantidades.

Penetración al torrente sanguíneo

Los protectores solares a menudo incluyen ingredientes que potencian la penetración del resto de los ingredientes y ayudan a que el producto se adhiera a la piel. Como resultado, el cuerpo absorbe muchas de las sustancias químicas de los protectores y se pueden medir en muestras de sangre, leche materna y orina. Esta es una de las razones por la que los expertos consideran que no es necesario ingerir algo para que nos afecte a nivel interno; las sustancias tópicas también pueden penetrar en nuestro sistema. Y no nos olvidemos de que también se pueden inhalar las sustancia de los productos en spray como la laca, el perfume, champús secos y, sobre todo, los protectores solares en spray.

La oxibenzona

Aunque la lista de ambos protectores solares, químicos y minerales, podría extenderse mucho, un ingrediente en particular destaca entre las sustancias químicas de los protectores solares: la oxibenzona. Basándonos en las investigaciones más recientes sobre las sustancias químicas utilizadas en los filtros UV, es recomendable evitar aquellos que contengan oxibenzona. Aunque se encuentre bajo el nombre de filtro químico, un aspecto interesante sobre la oxibenzona es que técnicamente es una sustancia natural. Aún así es un ingrediente que genera polémica. Lo más seguro es apostar por un protector solar mineral que contiene óxido de zinc o dióxido de titanio.

Este ingrediente puede causar reacciones alérgicas en la piel y hay diversas formas en las que este ingrediente, que actúa como un disruptor endocrino, puede afectar a nuestro cuerpo. Puede incrementar la producción de ciertas hormonas, reducir la producción de otras, interferir en la señalización hormonal y causar la muerte prematura de las células. El efecto nocivo de la disrupción hormonal puede diferir dependiendo de la cantidad de sustancias que penetre en el cuerpo, así como la edad y género de la persona expuesta a la sustancia.

Qué deberías comprar

Se recomienda el óxido de zinc frente al dióxido de titanio por algunas razones: el dióxido de titanio solo bloquea un tipo de rayos UVA (UVA2) y UVB, mientras que el óxido de zinc bloquea tanto el UVA1 como UVA2 además del UVB. Además, se recomienda que las formulaciones de los protectores solares ecológicos de óxido de zinc contengan muchos antioxidantes (vitamina C estabilizada, resveratrol, té verde, arándano, astaxantina, glutatión, superóxido dimutasa, licopeno…).