Suele ser habitual que los empresarios no tengan claro si deben declarar los ingresos que reciben por publicidad en su web o por otras prestaciones de servicios y que ingresan vía Paypal.

 

También les ocurres a los autónomos que mantienen proyectos web propios y que perciben ingresos publicitarios desde empresas de fuera de la Unión Europea y que suelen utilizar Paypal como medio de pago seguro. Lógicamente el problema no es tener dinero en una cuenta de Paypal, sino que la incertidumbre llega cuando vamos a transferir esos ingresos a una cuenta bancaria convencional y entre en el circuito “legal”.

 

La recomendación que podemos hacer a este tipo de profesionales es que declaren estos ingresos según el criterio de devengo. Es decir, en el momento en que se lleva a cabo la prestación de servicios o cuando se hace entrega al cliente del bien que nos ha comprado. Se establece un plazo máximo de un mes desde la fecha de esa transmisión para la emisión de la factura correspondiente.

 

Por lo tanto, no se declara en el momento de enviar el dinero desde la cuenta de Paypal a la cuenta corriente de banco, sino cuando se emite la factura. Esto nos lleva de nuevo a recordar que, independientemente de la forma de cobro, siempre es necesario emitir la factura correspondiente para la Agencia Tributaria Madrid.

 

Ahora bien, algo muy distinto es el cálculo de la diferencia pérdidas-beneficios que tiene lugar por el más que probable cambio de divisas que tiene lugar en las transacciones de Paypal. La diferencia mencionada se determinará por el tipo de cambio existente en la fecha del devengo de la factura emitida y el registrado en la fecha del cobro de la factura. Si la diferencia en juega a favor del contribuyente, se declara como un ingreso mayor y al contrario podría ser un gasto a deducir.

 

En esta situación concreta podemos aplicar la fecha de cobro al momento en que movemos el dinero de Paypal a la cuenta corriente, de forma que la diferencia de cambio se aplique en ese instante.

 

Para resumir, tenemos que insistir en que la cuestión central de este tema es el momento en que tiene lugar el devengo y la emisión de la factura y no el instante en que se realiza el cobro, ya que éste únicamente tiene que ver con el aumento o reducción del beneficio derivado del cambio de divisas.