Cultivo del TabacoCultivo del Tabaco

Del tabaco se extrae de 2 especies vegetales autóctonas de América: la Nicotiana Tabacum y la Nicotiana Rústica.

La Nicotiana Rústica se cultivó primeramente en Europa, para tabaco de pipa, el cual era amargo, áspero y un tanto desagradable. Ahora solo el cultivo tabaco es en pocos lugares (Rusia, Asia y países de Europa Oriental). En la actualidad la Nicotiana Tabacum es la gran productora mundial de tabaco. Se cultiva en cerca de 100 países, porque su humo es más placentero y más aceptado.

Dentro de la especie Nicotiana Tabacum se han diferenciado numerosas variedades a través de procesos de selección, cruzamiento, métodos de cultivo tabaco y estudiando las características de sus hojas en cada caso. La planta del tabaco es una solanácea, híbrido natural, con una gran capacidad para desarrollarse en diferentes condiciones climáticas y lograr un crecimiento extraordinario en poco tiempo.

La semilla del tabaco es sumamente pequeña, pesa 0.08 mg pero al cabo de seis meses puede originar una planta de 1 o 2 kilos de peso y que alcanza una altura de aproximadamente 2 metros. La semilla no contiene nicotina y si reservas albuminoideas y grasas, que por ser muy escasas, determinan que el crecimiento del germen en su primera etapa sea lento.

El cultivo tabaco a partir de diminutas semillas, que se hacen germinal en tierra fertilizada. Luego se transplantan de estos almácigos al campo, en los meses adecuados. Estos transplantes se pueden hacer a mano o con máquinas especiales. Cuando la planta madura, se le cortan las flores de la parte alta para mejorar el crecimiento general. Las raíces no son profundas, y nacen del tallo en gran cantidad, en forma adventicia.

La planta del tabaco y en especial el cultivo tabaco empobrece mucho el suelo por su crecimiento desmesurado y por tener hasta 18% de cenizas de su peso en seco, lo que es muy elevado comparado con otras plantas. De allí que se requiera un permanente abonado de la tierra, particularmente con potasio.
Un exceso de nitrógeno aumentaría el contenido de proteínas de la hoja, que al quemarse da un humo desagradable. El tallo se lignifica y generalmente no se ramifica. Sobre él se implantan de 20 a 25 grandes hojas y la inflorescencia. La inflorescencia en el cultivo tabaco está constituida por flores en racimo, de color purpúreo o amarillo pálido. Una planta puede tener más de 200. La forma de la corola varía en las distintas variedades. Las hojas son muy grandes, de forma variada (elíptica, oval, deltoidea, etc.) y constituyen un elemento importante para identificar las variedades de plantas.

Las hojas de la Nicotiana Tabacum no tiene pecíolo y se articulan en forma variada. La Nicotiana Rústica tiene pecíolo. Las hojas del tabaco contienen múltiples componentes químicos, proteínas, hidratos de carbono, almidón, etc., de los cuales se han aislado cientos.

Entre ellos hay dos grupos de sustancias que son específicas del tabaco:A – Los alcaloides, la nicotina y sustancias relacionadas, nornicotina, myosina, anabasina, etc. B – Los isoprenoides, siete de los cuales han sido aislados químicamente (componen las unidades estructurales del pigmento rojo del tomate y del caucho). En el proceso de la combustión ocurren múltiples cambios en estos compuestos químicos.

La nicotina, el alcaloide característico del tabaco, no se forma en la hoja cuando se lleva el cultivo tabaco, sino en las raíces, como se ha podido comprobar mediante injertos recíprocos entre plantas de tabaco y tomate. Se obtiene hojas de tomate con nicotina, si se injertan sobre la planta del tabaco y hojas de tabaco sin nicotina, si se injertan sobre plantas de tomate.

La nicotina se forma en el germen del tabaco y en la raíz y está en relación con el metabolismo de las sustancias albuminoideas. Asciende por los vasos de la planta y se deposita en las hojas. Las hojas maduras poseen mayor proporción de nicotina que las jóvenes.

Las hojas de Nicotiana Tabacum tienen promedialmente 2% de nicotina y las de Nicotiana Rústica mayor proporción, hasta un 10%. La nicotina es el alcaloide más difundido en el mundo, siendo su producción anual de muchos miles de toneladas (40.000 en 1936). El fruto del cultivo tabaco es una cápsula cónica que suele contener más de 1.000 diminutas semillas.
La elaboración del tabaco, se hace en base a un proceso que consta de varias etapas, que tiene por objeto producir en las hojas una serie de transformaciones químicas, que las hacen más aptas y aceptables para el uso. Las hojas, luego de recolectadas y seleccionadas, son colgadas y secadas.

Durante este período del cultivo tabaco, las hojas viven y consumen sus reservas y se descompone la clorofila. Las hojas adquieren ahora un color amarillento. Para ello se requiere elevada humedad.

Cuando las hojas alcanzan el justo tono amarillento, se matan por aire seco. Los fermentos oxidantes de las células, transforman las sustancias fenólicas en pigmentos oscuros, que le dan a las hojas su tono pardo. Para una adecuada desecación, se debe regular adecuadamente la humedad del aire. En el inicio del cultivo tabaco, debe ser alta y luego lo más baja posible.

Esta operación se cumple en locales o graneros, con instalaciones apropiadas para ventilación o con aire acondicionado, que permiten regular a voluntad la desecación, independientemente de las condiciones climáticas ambientales. El tabaco así desecado no está aún apto para ser fumado. Es acre, irrita la garganta y le falta aroma y el color no es uniforme.
Para lograrlo cuando se lleva a cabo el cultivo tabaco, el tabaco debe ser sometido a un proceso de fermentación, Los fermentos de la planta, que no fueron destruidos por la desecación, descomponen ahora la sustancia orgánica. Por un lado, las hidrolasas desdoblan las albúminas e hidratos de carbono complejos, que son las sustancias que le dar d tabaco no fermentado sus desagradables características al fumarse. El tabaco se hace ahora más suave y Aromático. Por otra parte las desmolasas, fermentos respiratorios, producen agua, CO2 y calor, lo que mantiene la humedad de la hoja y su color y hace que pierda considerablemente su peso.

Búsqueda personalizada

Hemos visto como las hojas del tabaco en el cultivo tabaco, luego de cosechadas, deben ser curadas por calor, humo o aire seco. AI comienzo se trataban con hogueras al aire libre, lo que daba al tabaco un fuerte olor y sabor. El uso del carbón y de las corrientes de aire seco, eliminaron el humo con sus inconvenientes. En el método de curado por aire, el tabaco se cuelga en soportes y el aire seca la hoja, en 4 a 6 semanas. El Flue-Curing consiste en usar cañerías de hierro calentadas con fuel oil o gas que pasan por el piso del local usado El proceso dura de 4 a 6 días. El curado del tabaco por calentamiento, también se hace quemando maderas duras en el piso del local, para impregnarlo de humo con gusto y aroma especial.

Las hojas una vez curadas después del cultivo tabaco, son llevadas a una sección donde se las selecciona y empaqueta, para su venta en los remates de los mercados.

Diferentes tipos de tabaco

En el comercio se venden diversas clases de tabaco, entre las cuales se destacan, el Burley, el Maryland, el Oriental, Brasil, Habana, Virginia, etc. Las características de estos tabacos, están dadas por múltiples factores.

Las hojas de la planta del tabaco en el cultivo tabaco, no son todas iguales en cuanto a so calidad (color-tibiara, combustibilidad, elasticidad, aroma, poder higroscópico, etc.), variando de acuerdo a su posición en el tallo.

Las hojas del medio tallo, se seleccionan para tabaco de hoja brillante; para los de tipo Burley y Maryland se sacan de la base; para el tabaco de tipo Oriental de la parte alta del tallo. Para elaborar los tipos de tabaco brillante y oriental, se van colectando las hojas maduras de la planta, aproximadamente en seis jornadas, en un período de 5 a 8 semanas. Para obtener cultivo tabaco de tipo Burley o Maryland, se cosecha toda la planta, tallo y hojas.

El retiro de hojas de la planta, modifica las propiedades físicas y composición química de las restantes. Además, se ha comprobado, que en una misma hoja, hay variantes en la composición química (nicotina, hidratos de carbono, nitrógeno total y otros componentes). El tabaco brillante, de color amarillo, es curado durante varios días en locales bien herméticos y calentado por braseros. El tipo Maryland, Burley es el cultivo tabaco, algún tabaco negro y el tabaco para cigarros, son curados sin calor artificial, en locales bien ventilados, por un período de dos meses.

Los de tipo aromático u oriental se curan al sol durante una semana. Otros tabacos oscuros, se curan, en locales en los cuales arden troncos, que dan humo que impregnan las hojas y absorben sus componentes generalmente se usan para preparar rapé. Los cigarrillos americanos están hechos de mezclas en proporciones variables de tabaco brillante, Burley, Maryland Oriental. El tabaco brillante es aromático y su gusto agrada a los fumadores. El Burley es de textura suave y altamente absorbente de sustancias edulcorantes y de sabor suave. El Oriental se incluye para dar más aroma. Estos cigarrillos se queman fácilmente.

Los cigarrillos americanos mas usados contienen alrededor de 40 a 75% de tabaco brillante; 15 a 45% de Burley; 1 a 5% de Maryland y 5 a 20% de Oriental, Últimamente se les ha incorporado 5 a 20% de tabaco reconstituido. Los cigarros, están rellenos, aunados y envueltos en tabaco curado por aire. Recientemente también se les ha agregado tabaco reconstituido. El tabaco de pipa, utiliza cultivo tabaco que se hace en base a mezclas de diversos tipos de tabaco o de Burley. El tabaco para masticar, se elabora con hojas de tabaco brillante, de Burley y tabaco de cigarros, los que se edulcoran con miel, melaza de azúcar, jarabes y licores y se envuelven en hojas naturales.
Copyrigth© 2008-2010. Para dejar de Fumar. Todos los derechos.

Del tabaco se extrae de 2 especies vegetales autóctonas de América: la Nicotiana Tabacum y la Nicotiana Rústica.

La Nicotiana Rústica se cultivó primeramente en Europa, para tabaco de pipa, el cual era amargo, áspero y un tanto desagradable. Ahora solo el cultivo tabaco es en pocos lugares (Rusia, Asia y países de Europa Oriental). En la actualidad la Nicotiana Tabacum es la gran productora mundial de tabaco. Se cultiva en cerca de 100 países, porque su humo es más placentero y más aceptado.

Dentro de la especie Nicotiana Tabacum se han diferenciado numerosas variedades a través de procesos de selección, cruzamiento, métodos de cultivo tabaco y estudiando las características de sus hojas en cada caso. La planta del tabaco es una solanácea, híbrido natural, con una gran capacidad para desarrollarse en diferentes condiciones climáticas y lograr un crecimiento extraordinario en poco tiempo.

La semilla del tabaco es sumamente pequeña, pesa 0.08 mg pero al cabo de seis meses puede originar una planta de 1 o 2 kilos de peso y que alcanza una altura de aproximadamente 2 metros. La semilla no contiene nicotina y si reservas albuminoideas y grasas, que por ser muy escasas, determinan que el crecimiento del germen en su primera etapa sea lento.

El cultivo tabaco a partir de diminutas semillas, que se hacen germinal en tierra fertilizada. Luego se transplantan de estos almácigos al campo, en los meses adecuados. Estos transplantes se pueden hacer a mano o con máquinas especiales. Cuando la planta madura, se le cortan las flores de la parte alta para mejorar el crecimiento general. Las raíces no son profundas, y nacen del tallo en gran cantidad, en forma adventicia.

La planta del tabaco y en especial el cultivo tabaco empobrece mucho el suelo por su crecimiento desmesurado y por tener hasta 18% de cenizas de su peso en seco, lo que es muy elevado comparado con otras plantas. De allí que se requiera un permanente abonado de la tierra, particularmente con potasio.
Un exceso de nitrógeno aumentaría el contenido de proteínas de la hoja, que al quemarse da un humo desagradable. El tallo se lignifica y generalmente no se ramifica. Sobre él se implantan de 20 a 25 grandes hojas y la inflorescencia. La inflorescencia en el cultivo tabaco está constituida por flores en racimo, de color purpúreo o amarillo pálido. Una planta puede tener más de 200. La forma de la corola varía en las distintas variedades. Las hojas son muy grandes, de forma variada (elíptica, oval, deltoidea, etc.) y constituyen un elemento importante para identificar las variedades de plantas.

Las hojas de la Nicotiana Tabacum no tiene pecíolo y se articulan en forma variada. La Nicotiana Rústica tiene pecíolo. Las hojas del tabaco contienen múltiples componentes químicos, proteínas, hidratos de carbono, almidón, etc., de los cuales se han aislado cientos.

Entre ellos hay dos grupos de sustancias que son específicas del tabaco:A – Los alcaloides, la nicotina y sustancias relacionadas, nornicotina, myosina, anabasina, etc. B – Los isoprenoides, siete de los cuales han sido aislados químicamente (componen las unidades estructurales del pigmento rojo del tomate y del caucho). En el proceso de la combustión ocurren múltiples cambios en estos compuestos químicos.

La nicotina, el alcaloide característico del tabaco, no se forma en la hoja cuando se lleva el cultivo tabaco, sino en las raíces, como se ha podido comprobar mediante injertos recíprocos entre plantas de tabaco y tomate. Se obtiene hojas de tomate con nicotina, si se injertan sobre la planta del tabaco y hojas de tabaco sin nicotina, si se injertan sobre plantas de tomate.

La nicotina se forma en el germen del tabaco y en la raíz y está en relación con el metabolismo de las sustancias albuminoideas. Asciende por los vasos de la planta y se deposita en las hojas. Las hojas maduras poseen mayor proporción de nicotina que las jóvenes.

Las hojas de Nicotiana Tabacum tienen promedialmente 2% de nicotina y las de Nicotiana Rústica mayor proporción, hasta un 10%. La nicotina es el alcaloide más difundido en el mundo, siendo su producción anual de muchos miles de toneladas (40.000 en 1936). El fruto del cultivo tabaco es una cápsula cónica que suele contener más de 1.000 diminutas semillas.
La elaboración del tabaco, se hace en base a un proceso que consta de varias etapas, que tiene por objeto producir en las hojas una serie de transformaciones químicas, que las hacen más aptas y aceptables para el uso. Las hojas, luego de recolectadas y seleccionadas, son colgadas y secadas.

Durante este período del cultivo tabaco, las hojas viven y consumen sus reservas y se descompone la clorofila. Las hojas adquieren ahora un color amarillento. Para ello se requiere elevada humedad.

Cuando las hojas alcanzan el justo tono amarillento, se matan por aire seco. Los fermentos oxidantes de las células, transforman las sustancias fenólicas en pigmentos oscuros, que le dan a las hojas su tono pardo. Para una adecuada desecación, se debe regular adecuadamente la humedad del aire. En el inicio del cultivo tabaco, debe ser alta y luego lo más baja posible.

Esta operación se cumple en locales o graneros, con instalaciones apropiadas para ventilación o con aire acondicionado, que permiten regular a voluntad la desecación, independientemente de las condiciones climáticas ambientales. El tabaco así desecado no está aún apto para ser fumado. Es acre, irrita la garganta y le falta aroma y el color no es uniforme.
Para lograrlo cuando se lleva a cabo el cultivo tabaco, el tabaco debe ser sometido a un proceso de fermentación, Los fermentos de la planta, que no fueron destruidos por la desecación, descomponen ahora la sustancia orgánica. Por un lado, las hidrolasas desdoblan las albúminas e hidratos de carbono complejos, que son las sustancias que le dar d tabaco no fermentado sus desagradables características al fumarse. El tabaco se hace ahora más suave y Aromático. Por otra parte las desmolasas, fermentos respiratorios, producen agua, CO2 y calor, lo que mantiene la humedad de la hoja y su color y hace que pierda considerablemente su peso.

Búsqueda personalizada

Hemos visto como las hojas del tabaco en el cultivo tabaco, luego de cosechadas, deben ser curadas por calor, humo o aire seco. AI comienzo se trataban con hogueras al aire libre, lo que daba al tabaco un fuerte olor y sabor. El uso del carbón y de las corrientes de aire seco, eliminaron el humo con sus inconvenientes. En el método de curado por aire, el tabaco se cuelga en soportes y el aire seca la hoja, en 4 a 6 semanas. El Flue-Curing consiste en usar cañerías de hierro calentadas con fuel oil o gas que pasan por el piso del local usado El proceso dura de 4 a 6 días. El curado del tabaco por calentamiento, también se hace quemando maderas duras en el piso del local, para impregnarlo de humo con gusto y aroma especial.

Las hojas una vez curadas después del cultivo tabaco, son llevadas a una sección donde se las selecciona y empaqueta, para su venta en los remates de los mercados.

Diferentes tipos de tabaco

En el comercio se venden diversas clases de tabaco, entre las cuales se destacan, el Burley, el Maryland, el Oriental, Brasil, Habana, Virginia, etc. Las características de estos tabacos, están dadas por múltiples factores.

Las hojas de la planta del tabaco en el cultivo tabaco, no son todas iguales en cuanto a so calidad (color-tibiara, combustibilidad, elasticidad, aroma, poder higroscópico, etc.), variando de acuerdo a su posición en el tallo.

Las hojas del medio tallo, se seleccionan para tabaco de hoja brillante; para los de tipo Burley y Maryland se sacan de la base; para el tabaco de tipo Oriental de la parte alta del tallo. Para elaborar los tipos de tabaco brillante y oriental, se van colectando las hojas maduras de la planta, aproximadamente en seis jornadas, en un período de 5 a 8 semanas. Para obtener cultivo tabaco de tipo Burley o Maryland, se cosecha toda la planta, tallo y hojas.

El retiro de hojas de la planta, modifica las propiedades físicas y composición química de las restantes. Además, se ha comprobado, que en una misma hoja, hay variantes en la composición química (nicotina, hidratos de carbono, nitrógeno total y otros componentes). El tabaco brillante, de color amarillo, es curado durante varios días en locales bien herméticos y calentado por braseros. El tipo Maryland, Burley es el cultivo tabaco, algún tabaco negro y el tabaco para cigarros, son curados sin calor artificial, en locales bien ventilados, por un período de dos meses.

Los de tipo aromático u oriental se curan al sol durante una semana. Otros tabacos oscuros, se curan, en locales en los cuales arden troncos, que dan humo que impregnan las hojas y absorben sus componentes generalmente se usan para preparar rapé. Los cigarrillos americanos están hechos de mezclas en proporciones variables de tabaco brillante, Burley, Maryland Oriental. El tabaco brillante es aromático y su gusto agrada a los fumadores. El Burley es de textura suave y altamente absorbente de sustancias edulcorantes y de sabor suave. El Oriental se incluye para dar más aroma. Estos cigarrillos se queman fácilmente.

Los cigarrillos americanos mas usados contienen alrededor de 40 a 75% de tabaco brillante; 15 a 45% de Burley; 1 a 5% de Maryland y 5 a 20% de Oriental, Últimamente se les ha incorporado 5 a 20% de tabaco reconstituido. Los cigarros, están rellenos, aunados y envueltos en tabaco curado por aire. Recientemente también se les ha agregado tabaco reconstituido. El tabaco de pipa, utiliza cultivo tabaco que se hace en base a mezclas de diversos tipos de tabaco o de Burley. El tabaco para masticar, se elabora con hojas de tabaco brillante, de Burley y tabaco de cigarros, los que se edulcoran con miel, melaza de azúcar, jarabes y licores y se envuelven en hojas naturales.
Copyrigth© 2008-2010. Para dejar de Fumar. Todos los derechos.